La Gestión del volumen

Oír nuestra música preferida a un alto volumen es lo más común que hagamos para desestresarnos, o para motivar nuestro nuevo día, estar de fiesta y mantenernos contentos. Pero el nivel de volumen así como la calidad del sonido que escuchamos puede afectar nuestra salud física y mental así como la de nuestro entorno.

Si es muy alta, puede causarnos problemas en lugar de aportarnos beneficios. Estar muchas horas oyendo nuestro artista favorito y manejar nuestros sentimientos  a través de la música, puede hacernos olvidar las consecuencias. Para no molestar al otro con tus gustos musicales, sirven los auriculares y muchas veces conveniente cuando quieres retraerte del mundo.

Los decibles son las unidades que se usan para medir la intensidad del sonido y cada aparato que compramos, como cornetas, auriculares o reproductores deben proveer la cantidad de decibeles que son capaces de emitir. Como ciudadano también hay un límite que tienes que conocer para que no seas acusado como un vecino ruidoso. Además que cuando no se quiere oír sonido muy alterados, pueden causar a las personas dolores de cabeza, agitación y parpadeos acelerados.

¿Cuantos decibeles?

Pues, nuestro oído puede soportar cómodamente unos 55 decibeles, sin que cause algún problema. De hecho una conversación entre dos personas refleja de 50 a 60 decibeles aproximadamente.  Ahora en una discoteca o evento musical se pueden llegar a percibir hasta 112 decibeles y en un establecimiento deportivo es aún mayor, 117.

Quizás el nivel de adrenalina cuando nos hallamos en estos lugares no nos permite percibirlos de esa forma hasta cuando el sonido intenso cesa, quedamos con una sensación de sordera, que puede ser temporal, aunque estar expuesto a esta situación siempre puede causar sordera total.

Se habla de que hay un porcentaje alto de personas que pueden generar un tipo de sordera, por estar expuestos a reproductores de Mp3 muy de moda, teléfonos inteligentes y clubes nocturnos, discotecas y conciertos. No es un tema para exagerar, pero ahora se usan mucho más estos dispositivos.

¿Cuánto afecta a las mascotas?

Pues quien conoce a su mascota sabe cuándo algo lo altera o lo incomoda, no hay que someterlos a experimentos para reconocer que la música muy alta los puede perturbar. Lo ideal es disponer de equipos de buena calidad que puedan gestionar el volumen de manera eficiente. Buena y mejor música, sea el género que te guste, pero en un nivel de volumen adecuado que no se convierta en un dolor de cabeza para ti o tus acompañantes.

La música alta hace magia

Cuando la intensidad de la música es muy alta, las vibraciones pueden hacer que las cosas a tu alrededor se muevan como si fuese magia, algunas terminan rotas cuando caen al piso, como cuadros, vasos, o incluso tu reproductor así que es mejor que lo pongas a salvo para que no cobren vida con una dosis de decibeles exageradas. Así que si no quieres terminar sordo y con tus cosas rotas en el piso, es mejor modular el nivel de música.

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